Fred Astaire y Rita Hayworth en pleno bailecito.
¿Tendrán alguna preposición intercambiada?
Cuando hablamos de relaciones la cosa siempre se complica… incluso en ortografía. Y es que, como en cualquier noviazgo que se precie, hay baile. Y eso, en cuestiones de gramática, muy bueno no es. Sobre todo cuando hablamos de preposiciones  como “con”,  “en” y “a” que al acompañar a la palabra “relación” tienden a usurpan unas el sitio de otras como en un minué.

 

Así, leemos aquí y allá:
En relación a lo que me preguntaste la otra noche, la respuesta es “sí, quiero”*
Pues no sé bien qué decirte en relación a eso de vivir juntos*
En relación al tema de pasar las vacaciones con tu madre… ¡ni hablar!*
 
No están bien escritas, ya que falta algo esencial en una relación: un “con” puesto que las relaciones las mantenemos siempre con alguien, aunque a veces  solo sea con nosotros mismos. Así, disponemos de dos maneras de escribir la locución, y ambas llevan siempre ese “con”:
En relación con
Con relación a
 
Por eso decimos: 
En relación con lo que me preguntaste la otra noche, la respuesta es “déjame que lo piense”
Pues no sé bien qué decirte con relación a eso de vivir con tu madre
En relación con el tema de pasar las vacaciones juntos… ¡sí, quiero!
 
Como ves, podemos poner y quitar “a” y “en”, pero nunca “con”.
 
La próxima vez que escribas esta expresión, fíjate bien si lo tuyo con la escritura es tan solo para echaros unos bailes, o si vuestra relación es algo profundo y verdadero y has colocado el “con” como corresponde. 

 

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